Psicóloga adolescentes online – Cómo pedir ayuda cuando me cuesta hablar

Soy María Jesús Suárez Duque, psicóloga colegiada Nº P-02293. Puedes contactar conmigo directamente al teléfono 630723090 o por WhatsApp

Terapia online para adolescentes
Autoestima, autoconcepto, identidad, desarrollo emocional, habilidades sociales, manejo de emociones, ansiedad adolescente, estrés escolar, depresión juvenil, motivación, resiliencia, autonomía, relaciones familiares, confianza en sí mismo, crecimiento personal

María Jesús Suárez Duque – Doctoralia.es

Cómo pedir ayuda cuando me cuesta hablar

Qué hago si pienso en hacerme daño Información, apoyo y orientación para jóvenes, adolescentes y familias

Si soy adolescente y no sé cómo decir lo que me pasa

 

Como psicóloga, trabajo con muchos/as adolescentes que me dicen algo muy parecido:

“Sé que necesito ayuda, pero no sé cómo explicarlo” o “Quiero hablar, pero me bloqueo”.

 

Si te pasa esto, quiero que sepas algo importante: no saber hablar de lo que te ocurre no significa que no sea importante. De hecho, es muy común cuando el malestar es grande.

 

¿Por qué me cuesta tanto pedir ayuda?

 

A muchos/as adolescentes les cuesta pedir ayuda porque:

  • no saben poner en palabras lo que sienten
  • tienen miedo a preocupar a alguien
  • piensan que no les van a entender
  • sienten vergüenza o culpa
  • creen que “deberían poder solos/as”

 

Nada de esto significa que seas débil. Significa que estás intentando sobrevivir a algo que duele.

 

¿Y si no sé explicar lo que me pasa?

 

No necesitas tener un discurso claro ni usar palabras “correctas”.

Pedir ayuda no empieza hablando perfecto, empieza siendo honesto/a.

 

Algunas frases que pueden servirte:

  • “No estoy bien, pero no sé explicar por qué”
  • “Me siento muy mal últimamente”
  • “Tengo pensamientos que me asustan”
  • “Necesito ayuda, aunque no sepa decir mucho más”

 

Eso ya es suficiente para empezar.

 

Otras formas de pedir ayuda si hablar se me hace imposible

 

No todo tiene que ser una conversación larga. Puedes:

  • escribir un mensaje o una nota
  • mandar este artículo a alguien de confianza
  • escribir lo que sientes y leerlo o entregarlo
  • pedir ayuda con una frase corta y parar

 

Pedir ayuda no tiene que ser de golpe ni todo a la vez.

 

¿A quién puedo pedir ayuda?

 

Depende de tu situación, pero algunas opciones pueden ser:

  • una persona adulta de confianza
  • un familiar
  • un/a orientador/a o profesor/a
  • un/a psicólogo/a
  • un servicio de apoyo si te sientes en peligro

 

No tienes que elegir “a la persona perfecta”. Con que sea alguien que pueda escucharte, es suficiente para empezar.

 

¿Y si tengo miedo de lo que puedan pensar?

 

Este miedo es muy común. En consulta lo escucho a menudo.

Pero algo importante: las personas que te quieren prefieren saber que no estás bien antes que no saberlo nunca.

 

Pedir ayuda no te hace un problema.

Tu malestar no es una carga, es una señal de que necesitas apoyo.

 

Si pienso en hacerme daño, ¿puedo pedir ayuda igual?

 

Sí. Y es muy importante que lo hagas.

Si tienes pensamientos de hacerte daño, aunque no sepas explicarlos bien, eso ya es motivo suficiente para pedir ayuda.

 

Decir:

  • “Tengo pensamientos de hacerme daño”
  • “A veces me hago daño”
  • “No me siento seguro/a conmigo mismo/a”

 

puede dar mucho miedo, pero también puede abrir la puerta a que te cuiden.

 

¿Qué pasa cuando empiezo terapia?

 

Muchas personas creen que en terapia hay que saber hablar mucho. No es verdad.

Como psicóloga, mi trabajo es ayudarte a:

  • poner palabras poco a poco
  • entender lo que te pasa
  • encontrar otras formas de aliviar el malestar
  • sentirte acompañado/a

 

Puedes ir a tu ritmo. No tienes que contarlo todo el primer día.

 

Preguntas frecuentes

 

¿Y si no quiero que mis padres se enteren?

 

Depende de tu edad y del riesgo, pero un/a profesional puede explicarte qué se comparte y qué no. Puedes preguntar eso directamente.

 

¿Y si pienso que lo mío “no es tan grave”?

 

Si te duele, es suficiente. No tienes que estar “muy mal” para pedir ayuda.

 

¿Y si empiezo a llorar o me quedo en blanco?

 

No pasa nada. Eso también comunica. El silencio y el llanto también hablan.

 

Un mensaje final para ti

 

Si te cuesta hablar, no es porque no quieras ayuda, es porque lo estás pasando mal.

Pedir ayuda no te hace débil, te hace valiente.

 

No tienes que hacerlo solo/a.

Y no tienes que saber cómo hacerlo perfecto.

¿Te ha resultado útil este contenido?

Compártelo con alguien que pueda beneficiarse de esta información

Psicóloga online y presencial en Vecindario infantil, adolescentes, adultos y mayores

Soy María Jesús, psicóloga online y presencial en Vecindario. Acompaño a personas de todas las edades a comprender lo que sienten, recuperar su equilibrio emocional y construir una vida más plena, con herramientas psicológicas eficaces y un trato humano y cercano.

Consulta mis especialidades como psicóloga online y en Vecindario:

Psicóloga infantil
Psicóloga para adolescentes
Psicóloga para adultos
Psicóloga para mayores
Terapia de pareja
Terapia de familia
Elaboración de informes psicológicos

Conoce más sobre mí y accede a todas los contenidos como psicóloga online y presencial en Vecindario:

VISITA MI SITIO WEB 1
VISITA MI SITIO WEB 2
VISITA MI BLOG

 


Comentarios

Deja un comentario

Descubre más desde Psicóloga online y presencial en Vecindario María Jesús Suárez Duque

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo