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María Jesús Suárez Duque – Doctoralia.es
Psicóloga infantil, adolescentes, adultos y personas mayores. Terapia de pareja. Terapia de familia. Orientación familiar. Informes psicológicos
Psicóloga online y presencial especializada en Trastorno obsesivo compulsivo – TOC
Por qué no puedes dejar de hacer compulsiones (y cómo romper el ciclo)
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Una de las experiencias más frustrantes del Trastorno Obsesivo-Compulsivo es sentir que, aunque sabes que una conducta no es necesaria, aun así sientes una necesidad intensa de realizarla.
Esto no ocurre por falta de voluntad, sino por un mecanismo de aprendizaje que se ha ido consolidando con el tiempo.
En este artículo vamos a entender por qué ocurre esto y qué lo mantiene.
Qué son las compulsiones
Las compulsiones son conductas o actos mentales que la persona realiza para reducir la ansiedad generada por una obsesión.
Pueden ser:
- Conductas visibles (lavarse, comprobar, ordenar)
- Actos mentales (repasar, analizar, neutralizar pensamientos)
Su función principal es una:
Reducir la ansiedad de forma inmediata
El ciclo que mantiene las compulsiones
El TOC funciona como un bucle que se refuerza:
- Aparece un pensamiento intrusivo
- Se genera ansiedad o incomodidad
- Se realiza una compulsión
- La ansiedad disminuye momentáneamente
- El cerebro aprende que la compulsión “funciona”
- El ciclo se repite y se fortalece
Este proceso hace que, con el tiempo, la compulsión se vuelva automática.
Por qué es tan difícil dejar las compulsiones
Aunque la persona sea consciente de que la conducta no tiene sentido, hay varios factores que lo dificultan:
-
Refuerzo por alivio
Cada vez que haces una compulsión y sientes alivio, el cerebro interpreta que esa conducta es útil.
Esto refuerza el hábito.
-
Ansiedad anticipatoria
No hacer la compulsión genera ansiedad.
El cerebro “prefiere” evitar esa incomodidad inmediata, aunque a largo plazo no sea beneficioso.
-
Automatización del hábito
Con el tiempo, las compulsiones se convierten en respuestas automáticas.
Ya no son decisiones conscientes, sino patrones aprendidos.
-
Sensación de urgencia
El TOC genera una sensación de “tengo que hacerlo ahora”.
Esto refuerza la necesidad de actuar de inmediato.
El papel del aprendizaje
Las compulsiones no aparecen de la nada. Se aprenden a través de la experiencia:
- Una compulsión reduce la ansiedad
- Esa reducción actúa como recompensa
- El cerebro registra: “esto es útil”
- Se repite la conducta en situaciones similares
Este proceso se conoce como aprendizaje por refuerzo.
Por qué hacer compulsiones mantiene el problema
Aunque alivien la ansiedad a corto plazo, las compulsiones tienen un efecto contraproducente:
- Impiden que el cerebro aprenda que la ansiedad puede disminuir por sí sola
- Refuerzan la idea de que el pensamiento es peligroso
- Mantienen el ciclo obsesión–compulsión activo
Por eso, el objetivo no es eliminar la ansiedad de inmediato, sino cambiar la respuesta ante ella.
Cómo se rompe el ciclo
El cambio ocurre cuando se introduce una respuesta diferente:
- Identificar la obsesión como un pensamiento, no como una amenaza real
- Permitir la presencia de la ansiedad sin actuar para neutralizarla
- Evitar realizar la compulsión
- Mantener la conducta a pesar de la incomodidad inicial
En este proceso se utilizan enfoques como la Exposición con Prevención de Respuesta y la Terapia de Aceptación y Compromiso, que ayudan a cambiar la relación con los pensamientos y la forma de responder a ellos.
También propuestas como las de Jeffrey M. Schwartz insisten en la importancia de reconocer el TOC y no seguir sus demandas automáticas.
Conclusión
No puedes dejar de hacer compulsiones únicamente “forzándote” a no hacerlas, porque forman parte de un patrón aprendido que se refuerza con el alivio que proporcionan.
La clave está en:
- cambiar la respuesta
- tolerar la ansiedad y
- permitir que el cerebro desaprenda ese patrón
Con el tiempo, el ciclo pierde fuerza y las compulsiones dejan de ser necesarias.
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Soy María Jesús, psicóloga online y presencial en Vecindario. Acompaño a personas de todas las edades a comprender lo que sienten, recuperar su equilibrio emocional y construir una vida más plena, con herramientas psicológicas eficaces y un trato humano y cercano.
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