Psicóloga online – Ansiedad por enfermedad y la incapacidad de reparar: un análisis comparativo de dos trayectorias vitales

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Ansiedad por enfermedad y la incapacidad de reparar: un análisis comparativo de dos trayectorias vitales

 

La ansiedad por enfermedad, también llamada trastorno de síntomas somáticos o hipocondría en su definición clásica, constituye una de las manifestaciones más complejas en psicoterapia. Más allá de la vivencia somática —el miedo persistente a enfermar o morir—, este trastorno revela con frecuencia conflictos psicológicos y relacionales profundos.

 

Este artículo presenta un análisis comparativo de dos perfiles clínicos: un hombre que desarrolla miedo a enfermar tras la muerte de su padre y una mujer de 62 años cuya ansiedad está enraizada en una infancia marcada por la enfermedad familiar. Ambos comparten un mismo síntoma —el temor desmedido a la enfermedad—, pero lo viven desde lugares muy distintos. La comparación permite reflexionar sobre un aspecto en común: la incapacidad de reparar el daño causado a los hijos, aun cuando existe conciencia de ese daño.

 

Caso 1: el hombre atrapado en el egoísmo

En el primer caso, se trata de un paciente cuya ansiedad por enfermedad surge tardíamente, después de la pérdida de su padre por cáncer gástrico. La sintomatología ansiosa se centra en el estómago, reflejo simbólico de un “no digerir” tanto emocional como vital.

 

Más allá de lo somático, lo que predomina es una trayectoria marcada por el egoísmo y la irresponsabilidad. Este hombre abandona a sus hijas siendo pequeñas, sin asumir responsabilidad y culpando a terceros (la madre de las niñas, las abuelas). Incluso en terapia, su demanda se limita a “quitar la ansiedad”, rechazando cualquier propuesta de introspección, reparación o cambio de hábitos.

 

Clínicamente, se trata de un perfil con déficits empáticos significativos y rasgos narcisistas. La literatura muestra que personas con altos niveles de narcisismo o rasgos del llamado Dark Triad (narcisismo, maquiavelismo y psicopatía) presentan una correlación negativa con la empatía afectiva y dificultades en la responsabilidad moral (Zhang et al., 2025; Decety & Meyer, 2008). Este patrón explica la dificultad terapéutica: la ansiedad aparece, pero no abre el camino al cambio, porque el sujeto está blindado en su egoísmo.

 

Caso 2: la mujer marcada por el miedo heredado

 

El segundo caso corresponde a una mujer de 62 años, enfermera de profesión, que creció en un entorno de enfermedad y ansiedad transmitida. Sus abuelos fallecieron de cáncer cuando ella tenía 5 años, y su madre, aprensiva y temerosa, limitó su autonomía infantil. Este ambiente de miedo y enfermedad forjó un esquema de vulnerabilidad al peligro (Young et al., 2003), donde el mundo se percibe como una amenaza constante.

 

En la adultez, repitió patrones familiares: trabajó siempre bajo presión y miedo al error, priorizó el cuidado de sus padres enfermos y, en consecuencia, relegó el vínculo con su esposo e hijo. Con el tiempo, su hijo —ahora adulto— quedó atrapado en la dependencia, resentido por una madre que, aunque sobreprotectora, también lo devaluaba.

 

A diferencia del hombre del caso anterior, esta mujer sí percibe el daño causado, siente culpa e intenta justificar sus miedos (“es normal que tenga ansiedad porque podría contagiarme”). Sin embargo, aunque reconoce parcialmente su responsabilidad, sigue reproduciendo los mismos patrones: controla, sobreprotege y proyecta su rabia en su hijo. El resultado: un adulto inmaduro, que la rechaza y a la vez depende de ella.

 

Un punto en común: la incapacidad de reparar

 

Pese a sus diferencias, ambos casos convergen en un mismo núcleo: ninguno repara el daño causado en sus hijos.

  • El hombre: desde la anestesia moral y el egocentrismo, elige no mirar atrás ni responsabilizarse del abandono.
  • La mujer: desde la ansiedad y la culpa, sabe que hizo daño, pero no logra cambiar de rumbo; sigue alimentando la dependencia y la rabia en su hijo.

 

En ambos, la ansiedad por enfermedad funciona como una metáfora somática del vacío emocional y relacional: el cuerpo grita lo que no se asume en el alma.

 

Discusión clínica y científica

La literatura científica apoya este análisis:

  • Ansiedad y empatía: La ansiedad se relaciona con la empatía afectiva, pero cuando existen déficits empáticos —como en rasgos narcisistas—, el sufrimiento ajeno no moviliza reparación (Wong et al., 2023).
  • Identidad psicológica y culpa: La incapacidad de integrar experiencias dolorosas y responsabilidades en la propia identidad aumenta los síntomas ansiosos (Hui et al., 2024).
  • Modelos de terapia de esquemas: El esquema de vulnerabilidad al peligro, transmitido intergeneracionalmente, explica la perpetuación del miedo en la mujer, pero también su dificultad para diferenciar cuidado de control (Young et al., 2003).

 

Conclusión

 

Los dos casos muestran que la ansiedad por enfermedad no es solo un trastorno somático, sino también un espejo moral y relacional. Tanto en quienes viven centrados en el egoísmo como en quienes arrastran miedos heredados, el denominador común es la falta de reparación hacia los hijos.

 

La psicoterapia, en estos escenarios, enfrenta límites claros:

  • En el primer caso, el egoísmo impermeable dificulta cualquier proceso de apertura.
  • En el segundo, la resistencia ansiosa permite cierto trabajo, aunque con grandes obstáculos.

 

La reflexión clínica invita a reconocer que la sanación no depende solo de la técnica terapéutica, sino de la disposición moral y emocional del paciente a reparar. Allí donde no hay voluntad de asumir responsabilidad, la ansiedad seguirá hablando desde el cuerpo.

 

Referencias

  • Decety, J., & Meyer, M. (2008). From emotion resonance to empathic understanding: A social cognitive neuroscience view of empathy. BMC Medicine, 6(1).
  • Hui, T. K. H., et al. (2024). Psychological identity, empathy, and anxiety symptoms: A structural model. Frontiers in Psychology.
  • Wong, Q. J. J., et al. (2023). The relationship between anxiety and empathy: A meta-analysis. Journal of Anxiety Disorders.
  • Young, J. E., Klosko, J. S., & Weishaar, M. (2003). Schema Therapy: A Practitioner’s Guide. Guilford Press.
  • Zhang, Y., et al. (2025). Empathy deficits and the Dark Triad: A systematic review. Frontiers in Psychiatry.

 

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